jueves, 2 de febrero de 2012

"MI HIJO ES HIPERACTIVO, NO SE CÓMO AYUDARLE"

 ¿QUE ES LA HIPERACTIVIDAD?

ÍNDICE
  1. Introducción
  2. ¿Qué es la Hiperactividad?
-Concepto
-Características
-Perfil de los niños hiperactividad atendiendo a la edad
-Causas
-Evaluación
-Tratamiento
  1. El papel del Psicopedagogo.
  2. Hiperactividad Vs Déficit de Atención (**)
  3. ¿ Qué es el DSMIV?.
  4. ASANHI ( Asociación salmantina de niños con hiperactividad)
    1. Saludos del presidente
    2. La asociación ( ubicación, teléfono, video)
    3. Mi hijo tiene Hiperactividad.
  5. Bibliografía
  1. Introducción
La hiperactividad es un trastorno de conducta caracterizada por un exceso de actividad, como veremos en el punto siguiente.
Hoy en día es casi seguro que cualquiera conozca un caso de hiperactividad ya sea en un niño o en un adulto.
Es importante conocer qué es la hiperactividad, cómo se caracteriza, qué se hace cuando un profesional como nosotros nos encontramos ante un caso así en nuestra escuela o diferentes contextos.
Quise centrarme en el estudio de la hiperactividad puesto que mi experiencia en centros educativos me ha mostrado que es un trastorno más usual de lo que nos podemos imaginar y es importante que al menos conozcamos el TDH y podamos realizar un a detección precoz si así se necesitara.
La información sobre  por qué el trastorno del déficit de atención es escasa , los científicos necesitan estudiar las causas como para identificar mejores maneras de tratar  y quizás algún día prevenir el trastorno de Déficit de Atención. Están encontrando más y más evidencia de que dicho trastorno no surge del ambiente del hogar sino a raíz de las causas biológicas.
Durante algunos años se consideró que una posible causa del déficit de atención era una "lesión cerebral" quizás como resultado de una infección temprana o complicaciones al nacer. Pero esta teoría fue rechazada porque podía ser explicativa de sólo un pequeño número de casos.
No toda persona con Déficit de Atención tiene una lesión cerebral o complicaciones de nacimiento y no toda persona con Déficit de Atención tiene Hiperactividad, como veremos más adelante.
Con este trabajo pretendo ante todo concienciar a mis compañeros y padres del colegio, sensibilizarlos ante el caso y poder crear en ellos dudas, reflexiones.
Trabajar con un niño hiperactivo es un camino largo, pero se hará más sencillo si al menos conocemos como siente, piensa, actúa y espero que este objetivo lo podamos alcanzar al concluir la sesión.
  1. ¿Qué es la Hiperactividad? 

    CONCEPTO
La RAE define la hiperactividad como “Una conducta caracterizada por un exceso de actividad”

CARACTERÍSTICAS
  • ATENCIÓN
Lo que más caracteriza al niño hiperactivo es su falta de atención cercana a detalles.
En casa tienen dificultades para seguir las directrices que se le marcan, para organizarse y parece que no escuchan cuando se les habla.
En el colegio cometen errores por no fijarse en los trabajos o en las diferentes actividades.
Con frecuencia saltan de una tarea a otra sin terminarla, ya que evitan situaciones que implican un nivel constante de esfuerzo mental.
  • IMPULSIVIDAD
Con frecuencia actúa de forma inmediata sin pensar en las consecuencias.
Está inquieto con las manos o los pies y no puede sentarse quieto.
Está activo en situaciones en que es inapropiado.
Habla de forma excesiva, responde antes de que la otra persona termine, tiene dificultad para esperar su turno y frecuentemente interrumpe.
  • ACTIVIDAD MOTORA EXCESIVA
Lo más característico de estos niños es la excesiva actividad motora. Siempre están en continuo movimiento, corren, saltan por la calle, nunca quieren ir cogidos de la mano...
Su excesivo movimiento no persigue ningún objetivo, carece de finalidad.
  • COMPORTAMIENTO
Su comportamiento es imprevisible, inmaduro, inapropiado para su edad.
No son malos pero sí que son traviesos.
Se muestran violentos y agresivos verbal y físicamente.
Con frecuencia mienten y cometen hurtos.
  • APRENDIZAJE
La mayoría de los niños hiperactivos presentan dificultades en el aprendizaje.
El 40 ó 50% de los niños hiperactivos tienen un bajo rendimiento escolar.
Tienen dificultades perceptivas, con lo cual no diferencian bien entre letras y líneas y tienen poca capacidad para estructurar la información que recibe a través de los distintos sentidos.
Las
dificultades de los niños hiperactivos estriban en la adquisición y el manejo de la lectura, escritura y el cálculo.Son torpes para escribir o dibujar, tienen mala letra y cometen grandes errores de ortografía.
En cálculo, se olvidan de las llevadas y operaciones básicas.
En lectura, omiten palabras, sílabas e incluso renglones, no comprenden lo que leen, pueden identificar las letras pero no saben pronunciarlas correctamente.
Tienen dificultad para memorizar y para generalizar la información adquirida.
  • DESOBEDIENCIA
Al niño hiperactivo le cuesta seguir las directrices que se le marcan en casa. El niño hace lo contrario de lo que se dice o pide.
Los padres tienen especial dificultad para educarles en adquirir patrones de conducta (hábitos de higiene, cortesía...).
  • ESTABILIDAD EMOCIONAL
Presentan cambios bruscos de humor, tienen un concepto pobre de sí mismo y no aceptan perder, por lo que no asumen sus propios fracasos.

PERFIL DEL NIÑO HIPERACTIVO ATENDIENDO A LA EDAD
DE 4 a 6 AÑOS
Según la valoración de los profesores del niño hiperactivo, se muestra inquieto, impulsivo, con falta de atención, agresivo y desobediente.
Los padres lo describen como impulsivo, desobediente y agresivo.
Con frecuencia está distraido. No parece escuchar cuando se le habla, no sabe jugar sólo y las relaciones con sus compañeros se caracterizan por peleas y discusiones.
Es característico el juego de estos niños . Por un lado no saben jugar solos y además tienden a apartarse con los jugetes que son más novedosos para ellos. Los manipulan hasta que se cansan y los dejan destrozados.
Cuándo juegan solos no admiten perder, no son capaces de seguir las reglas del juego. Esto hace que sean rechazados por sus compañeros.
DE 7 a 12 AÑOS
A esta edad el niño hiperactivo pasa a ocupar el primer plano de la clase. Su problema le hace que no sepa mantener la disciplina en clase y además tiene más dificultades de aprendizaje que sus compañeros.
Para los profesores es un "mal educando" y un "holgazán ". Piensan que los padres tienen la culpa de su comportamiento, por lo que encarece y dificulta la relación entre el colegio y la familia. Esto a su vez incrementa la conducta hiperactiva en el niño.
En algunas ocasiones, los profesores, pensando que es un problema de inmadurez le aconsejan a los padres que el niño repita curso. Esto no soluciona nada, ya que la hiperactividad no es sólo una cuestión de curso.
A esta edad se manifiestan las dificultades de aprendizaje en el niño.
La relación con sus compañeros no es buena, lo rechazan, por las diferentes actitudes que manifiestan ante el grupo (agresividad, impulsividad...)
En otras ocasiones se inviertan los papeles y pasan a desempeñar el papel líder de la clase ya que sus actitudes son vistas como hazañas y como algo que divierte.
A esta edad, debido a su impulsividad, también se caracterizan por cometer pequeños hurtos.
Todo esto genera en el niño sentimientos, estados y sensaciones de inseguridad, fracaso e insatisfacción.
No es fácil percibir en el niño una autoestima y autoconcepto bajo debido a que frecuentemente mienten para ganarse la aprobación de todos los que le rodean (profesores, padres, compañeros…)
A partir de los siete años, si no se le ayuda puede tener síntomas de depresión , consecuencia de su fracaso para adaptarse a las demandas de su entorno.
La conducta disruptiva del niño hiperactivo se agrava a partir de los siete años, sus intereses cambian y todo se hace más complejo.
ADOLESCENCIA.
Si partimos del hecho de que para cualquier niño la adolescencia es una etapa difícil, más aún lo es para un niño hiperactivo.
La relación con los padres empeora. El niño hiperactivo se vuelve más discutidor, desafiante, rebelde…
El rendimiento académico disminuye notablemente y las relaciones con sus profesores empeoran. Todo esto contribuye a que la autoestima se haga cada vez más negativa.
Los padres de los niños hiperactivos, a esta edad, se enfrentan a problemas más graves que las madres de otros niños. Todo se debe a que los niños hiperactivos son más susceptibles a ciertos riesgos como: el alcohol, o adición a otra droga, las experiencias sexuales( no tienen la madurez suficiente como para integrar en su vida el acto sexual, llegando a realizar el acto indebidamente) y los accidentes de tráfico (son más propensos a tener accidentes de tráfico, debido a su imprudencia y a que no anticipa las consecuencias de sus acciones). 

CAUSAS 
Existen factores biológicos y genéticos. Entre los no genéticos podemos hablar de complicaciones prenatales, perinatales y postnatales. Se sabe que predispone a padecer el trastorno el consumo materno de alcohol y drogas, incluso de tabaco… también influye el bajo peso al nacer, la anorexia, lesiones cerebrales, etc… Los factores ambientales pueden contribuir a su desarrollo aunque no hablaríamos en este caso de etiología pura. Las psicopatologías paternas, el bajo nivel económico, la marginalidad, el estrés familiar, en fin, un entorno inestable podría agravar el trastorno.
Por otra parte desde el punto de vista genético, todos los estudios inciden en que la existencia del mismo trastorno en hermanos es de un 17 a un 41%. En cuanto a gemelos univitelinos el porcentaje de trastorno común es hasta del 80%. Si el padre o la madre ha padecido el síndrome sus hijos tienen un riesgo del 44% de heredarlo.
Parece que existe una disfunción del lóbulo frontal y por otra parte desde el punto de vista neuroquímico existe una deficiencia en la producción de importantes neurotransmisores cerebrales. Los neurotransmisores son sustancias químicas que producen las neuronas, es decir las células nerviosas. Para que se produzca una buena comunicación entre las neuronas y todo funcione normalmente debe existir la cantidad adecuada de determinados neurotransmisores que en este caso son la dopamina y la noradrenalina. En el niño con TDAH existe una producción irregular en estos dos neurotransmisores y, por ello, la medicación que se les da y de la que hablaremos más adelante, está orientada a regularizar la producción de esos neurotransmisores.
EVALUACIÓN  
El diagnóstico del niño hiperactivo obliga a una valoración rigurosa de los distintos contextos (colegio, hogar, ocio..) y por los diversos responsables (padres, profesores), que conviven con él.
El diagnóstico del niño hiperactivo no cuenta con pruebas o técnicas que confirmen de una manera precisa y evidente el trastorno como cuando, por ejemplo, se hace un análisis de sangre.
La presencia o no de la hiperactividad no puede establecerse a través de un test de inteligencia, una cartografía cerebral o una nueva entrevista con los padres. Los instrumentos y las sucesivas fases que se siguen para el diagnóstico serían los siguientes:
    • Entrevista clínica:
Con la entrevista se pretende obtener información a través de los padres sobre el desarrollo y conducta del niño.
Para ello, es preciso evaluar los siguientes aspectos: embarazo, parto, desarrollo psicomotriz, enfermedades padecidas, escolaridad y la esfera afectivo-comportamental.
    • Observación de la conducta del niño:
Además de la información que obtenemos de los padres, necesitamos la presencia de un especialista para que observe la conducta del niño. Dicha observación puede hacerse desde el contexto natural (casa, colegio..) o en la propia consulta donde se está realizando la evaluación.
Para tal observación podemos utilizar el “ Código de Observación sobre la Interacción Madre-hijo”. Se utiliza con niños de 2 y 3 años en una situación de juego y se analiza el estilo de comunicación entre la madre y el hijo: el tono y la adecuación de la directividad de la madre, el tono afectivo en el que se encuentran y el grado de conflicto que hay entre ambos.
El “ Código de Observación en el aula de Abikoff y Gittelman “, es una buena ayuda para evaluar la conducta del niño en el colegio.
    • Evaluación Individualizada del niño hiperactivo:
El último paso del diagnóstico sería obtener información detallada sobre el desarrollo intelectual, estilos cognitivos, presencia o ausencia de síntomas neurológicos menores, impulsividad, desarrollo perceptivo, coordinación motora, capacidad de atención y nivel de actividad motora:
      1. Par medir el desarrollo intelectual del niño se utiliza la "Escala de Inteligencia para niños de Wechsler"(se compone de doce pruebas distribuidas en dos grupos: el verbal y el manipulativo
      2. Los estilos cognitivos se refiere a las diferentes maneras que tienen los niños con Déficit de Atención de enfrentarse al aprendizaje. Se han estudiado la "reflexión" frente a la "impulsividad", que consiste en elegir entre varias alternativas. El test más utilizado para evaluar este estilo cognitivo es el "Test de Emparejamiento de figuras Familiares", Cains y Cammock,1978.
    • La "dependencia" frente a la "independencia de campo" , se trata de evaluar cómo percibe el niño su medio, es decir, si percibe partes como elementos del contexto (independencia) o el contexto en su globalidad (dependencia) . El instrumento utilizado para ello ha sido el "Testr de figuras enmascaradas" Karp y Konstandt, 1963.
    • El último estilo cognitivo es el de la "flexibilidad" frente al de la "reflexión" se trata de ver la capacidad del niño para controlar los estímulos sin importancia y omitir las respuestas incorrectas. EL test que más se utiliza es el "Test de Distracción del color" , Santostefano y Paley, 1964.
      1. Otro aspecto importante para evaluación individualizada del niño en la Integración visomotriz,. Para ello se utiliza el "Test Guestáltico de Bender", con el que se pretende medir la madurez y la coordinación visual de la búsqueda y ejecución manual de unos dibujos presentados mediante tarjetas.
      2. Medir los Signos neurológicos menores es importante, ya que muchos de los niños hiperactivos lo presentan. Para ello utilizamos el Test Discriminativo Neurológico Rápido, de Sterling y Spalding. Cuenta con tareas como: Habilidad manual, Reconocimiento y reproducción de figuras, Movimientos manuales rápidos, reconocimiento de formas en la palma de la mano, Hacer círculos con los dedos...
      3. La Exploración Neurofisiológica , reciente en la evalución del niño hiperactivo, se utiliza la cartografía cerebral, técnica de neuroimagen funcional que permite conocer el grado de activación eléctrica de la corteza cerebral mediante su representación en mapas cromáticos.
      4. Déficit de Atención, las pruebas utilizadas para ello son diversas, en función de la capacidad de atención (Tiempo de reacción en las tareas de elección, en las tareas secuenciales, test de ejecución continua y tareas de vigilancia.)
      5. Nivel de actividad motora , para ello se utilizan tres instrumentos, el "podómetro" ( contabiliza los pasos que el niño da) , el "actómetro"(reloj de pulsera que también mide el movimiento) y el "cojín estabilímetro" mide el movimiento del niño mientras que está sentado. 

        TRATAMIENTO
FARMACOLÓGICA
Según García Pérez y García Campuzano, grupo Alborcohs,1999 el tratamiento que se sigue para estos niños es, en su mejor caso, el uso de los medicamentos.
El principal fármaco que se utiliza es el METILFENIDATO (Rubifen) . Esta sustancia química se comercializa con distintos nombres en diferentes países.
Sus efectos inmediatos son un aumento de la capacidad de atención y concentración y una reducción de la hiperactividad y la movilidad del niño, debido a que a través de ese agente externo se estimula al cerebro para que alcance los niveles de activación necesarios para un correcto mantenimiento de la atención (lo que repercute en una mejora de muchos otros síntomas).
Como efectos secundarios se produce en algunos casos una falta de apetito y de sueño.
Sin embargo dichos efectos duran poco tiempo: se elimina por la orina en unas cuantas horas y, es preciso volver a tomar otra pastilla.
Por lo general, se toma una pastilla al levantarse y otra a medio día para que el efecto sea máximo en el momento en que el niño acude a la escuela, pero depende de la prescripción médica que se realiza en función de la edad del niño, la gravedad de sus problemas...
Los medicamentos que se utilizan con estos niños, son un buen apoyo mientras se combinen con procesos de enseñanza para que aprenda a regular su conducta por sí mismo.
Normalmente es adecuado medicar al niño después de los 5 años. Antes de esta edad no se puede medicar porque es difícil diagnosticar en el niño el déficit de atención, ya que está desarrollando su capacidad atencional y está en un período de exploración y manipulación, lo que hace difícil discriminar entre lo que es su comportamiento normal y el que no lo es. Estos fármacos no crean dependencia en el niño, aunque para que no se habitúe a la sustancia y deje de responder positivamente a ella es aconsejable su retirada temporalmente. Pero sí que puede crear dependencia psicológica en los padres ya que temen la retirada por miedo a que la situación pueda descontrolarse sin el fármaco.
Depende de la evolución que tenga el niño, se puede recomendar que se retire definitivamente o que se retome en períodos concretos.
Por lo general, a partir de los 12 años no se hace necesaria, si ha recibido otra clase de ayuda psicopedagógica.
No se recomienda utilizar tranquilizantes porque deprimiría aún más su nivel de activación, aumentando por tanto su conducta motora para estimularse y que de esa manera suba.
PSICOLÓGICA
La vida puede ser difícil para niños con el trastorno de déficit de atención. Ellos son los que a menudo tienen problemas en la escuela, no pueden terminar un juego y pierden amistades. Pueden pasar horas angustiantes cada noche luchando para concentrarse en la tarea y luego olvidarse de llevarla a la escuela.
No es fácil hacer frente a estas frustraciones día tras día. Algunos niños liberan su frustración actuando de manera contraria, iniciando peleas o destruyendo propiedad. Algunos vuelcan su frustración en dolencias del cuerpo, tal como el niño que tiene dolor de estómago todos los días antes de la escuela. Otros mantienen sus necesidades y temores adentro para que nadie pueda ver lo mal que se sienten.
También es difícil tener una hermana o hermano o compañero de clase que se enoja, te saca los juguetes y pierde tus cosas. Los niños que viven o comparten un aula con un niño con estas características, también se frustran. Pueden también sentirse abandonados en tanto que sus padres o maestros tratan de arreglárselas con el niño hiperactivo como puedan. Pueden sentir resentimiento hacia el hermano o hermana que nunca termina sus deberes en el hogar o sentirse atropellados por un compañero de clase. Quieren amar a su hermano y llevarse bien con su compañero de clase, pero a veces es muy difícil para ellos.
Es especialmente difícil ser el padre de un niño que está lleno de actividades descontroladas, deja desordenes, coge rabietas y no escucha o sigue instrucciones. Los padres a menudo se sienten impotentes y sin recursos. Los métodos usuales de disciplina, tales como razonamiento y retos no funcionan con este niño porque el niño en realidad no elige actuar de estas maneras. Es sólo que su autodominio va y viene. A raíz de pura frustración, los padres reaccionan dándoles palizas, le ridiculizan y le gritan al hijo a pesar de que saben que no es apropiado. Su respuesta deja a todos más alterados que antes. Entonces se culpan a sí mismos por no ser mejores padres. Una vez que se diagnostica el niño y recibe tratamiento, algo de la perturbación emocional dentro de la familia comienza a desvanecerse.
Ante todo esto los padres tienen que crear un ambiente familiar estable (es decir, el cumplir o no ciertas normas propuestas por los padres tienen las mismas consecuencias), consistente (no cambiar las reglas de un día para otro), explícito( las reglas son conocidas y comprendidas por las dos partes) y predecible(las reglas están definidas antes de que se "incumplan" o no.
También contamos con otro tipo de intervenciones psicopedagógicas que nos facilitan el tratamiento en estos niños, como son:
La terapia cognitiva-conductista ayuda a personas a trabajar asuntos más inmediatos. En vez de ayudar a personas a entender sus sentimientos y acciones, la terapia los apoya directamente en cuanto a cambiar su comportamiento. El apoyo puede ser asistencia práctica, tal como ayudar a aprender a pensar cada tarea y organizar su trabajo o fomentar nuevos comportamientos dando elogios o premios cada vez que la persona actúa de la forma deseada. Un terapeuta cognitivo-conductista puede usar tales técnicas para ayudar a un niño beligerante ( aprender a controlar su tendencia a pelear) o a una adolescente impulsiva a pensar antes de hablar. 

El adiestramiento en cuanto a destrezas sociales también puede ayudar a niños a aprender nuevos comportamientos. En el adiestramiento de destrezas sociales, el terapeuta habla de y muestra comportamientos apropiados tales como esperar el turno, compartir juguetes, pedir ayuda o responder a burlas, y luego le da la oportunidad al niño de practicar. Por ejemplo, un niño puede aprender a "leer" las expresiones faciales y el tono de voz de otras personas para poder responder más apropiadamente. El adiestramiento de destrezas sociales ayuda a aprender a participar en actividades de grupo, a hacer comentarios apropiados y a pedir ayuda. Un niño puede aprender a ver cómo su comportamiento afecta a otros y a desarrollar nuevas maneras de responder cuando está enojado o lo empujan.
Los grupos de apoyo conectan personas con inquietudes en común. Muchos adultos y padres de niños afectados pueden encontrar que es útil unirse a un grupo local o nacional de apoyo de este trastorno. Los miembros de los grupos de apoyo comparten frustraciones y éxitos, recomendaciones de especialistas calificados, información acerca de qué funciona, así como esperanzas en sí mismos y en sus hijos. El compartir experiencias con otros que tienen problemas similares ayuda a personas a saber que no están solas.
El adiestramiento en destrezas en cuanto al cuidado de hijos, ofrecido por terapeutas o en clases especiales, les da a los padres las herramientas y técnicas para manejar el comportamiento del hijo. Una de estas técnicas es separar el niño del resto por un corto tiempo cuando el niño se vuelve ingobernable o fuera de control. Durante los tiempos en que esta separado del resto de los ninos, se saca el niño de la situación inquietante y se sienta solo y quieto por un rato hasta calmarse. También se les puede enseñar a los padres a darle "tiempo de calidad" al niño cada día durante el cual comparten una actividad placentera o relajada. Durante este tiempo juntos, el padre busca oportunidades para observar y señalar lo que el niño hace bien y para elogiar sus fuerzas y habilidades.
EDUCATIVA:
Una manera efectiva de modificar el comportamiento de un niño es a través de la ayuda educativa regida por premios, castigos, economía de fichas y contrato de contingencias.
    • PREMIOS:
Par un niño un premio es algo agradable que desea alcanzar, de tal modo que hará lo que sea por conseguirlo.
Las actividades que más le gustan al niño y que habitualmente suele realizar, como pueden ser jugar con sus juguetes, ver la televisión o ir al cine con sus primos pueden entenderse y emplearse como un premio.
En definitiva debe ser algo que el niño quiere y que tiene ganas de conseguir. Así pues el niño recibirá un premio cada vez que cumpla con la tarea deseada.
    • CASTIGO:
Los castigos implican privar al niño de algo que le agrada o forzarle a hacer algo desagradable. Puede resultar eficaz a veces, pero no siempre elimina las conductas inapropiadas en el niño hiperactivo.
El castigo puede ser útil para controlar ciertas conductas temporales, pero a largo plazo carece de eficacia.
Si la conducta es indeseable el castigo más eficaz es ignorarla. Siempre y cuando la conducta no sea peligrosa.
Lo más aconsejable es que el tiempo transcurrido entre la conducta y el premio o castigo sea breve para asegurar su eficacia.
    • ECONOMÍA DE FICHAS:
Esta técnica consiste en dar puntos negativos o positivos en función de si se cumple o no cierta conducta.
Cada punto negativo elimina el valor del punto positivo. El número total de puntos se canjea por distintos premios .
La lista con las conductas "objetivo" tienen que estar al vista del niño, así como los puntos conseguidos.
Se recomienda utilizar con niños de 3 a12 años.
    • CONTRATO DE CONTINGENCIAS:
Esta técnica se recomienda utilizar con niños de 12 ó 13 años.
Consiste en hacer un contrato por escrito con el niño acerca de su comportamiento. Cada uno tiene que dejar constancia en términos específicos de la conducta que desea en el otro.
Aquí se establece un diálogo y un acuerdo entre padres e hijos. Por lo tanto el niño juega un papel importante en el control de su conducta.
3-EL PAPEL DEL PSICOPEDAGOGO
A la hora de diagnosticas, evaluar e intervenir con un niño con TDH es imprescindible conocer qué dice la Legislación sobre este trastorno, qué técnicas y materiales son apropiados para la intervención , objeto de trabajo mayoritariamente del Psicopedagogo el cuál dará pautas y asesoramiento a las familias y profesores que intervengan con un alumnos con TDH.
Vallamos paso a paso:
      1. LEGISLACIÓN ¿ Qué nos dice la ley sobre el papel del psicopedagogo en el TDH?
  • Orden 14 de febrero de 1996, por la que se regula el procedimiento para llevar a cabo la evaluación psicopedagógica y se establece el dictamen y los criterios de escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales (B.O.E. 23 de febrero de 1996, núm. 47).
  • Orden de 14 de febrero de 1996, sobre evaluación de los alumnos con necesidades educativas especiales que cursan las enseñanzas de régimen general establecidas en la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de ordenación general del sistema educativo. (B.O.E., 23 de febrero de 1996, nº 47), incluye rectificación B.O.E. 5 de abril de 1996, nº 83.
El psicopedagogo , como hemos podido observar en puntos anteriores será el encargado, en la mayoría de los casos , de diagnosticar, evaluar e intervenir con el alumno, profesores y familia.
Es muy importante la atención temprana del trastorno de conducta, que se recomienda establecer a partir de los 5 años de edad.
      1. TÉCNICAS PARA TRABAJAR EN EL AULA Y EN CASA
  • Técnica de la tortugaEl empleo de esta técnica comienza con la historia de la tortuga "Tortuguita".
A través de ella se intenta que el niño se identifique con Tortuguita que tiene numerosos problemas en el colegio por su impulsividad. Hasta que un dia Tortuguita se encuentra con una vieja y sabia tortuga que le cuenta un secreto, que no es otro que Tortuguita lleva sobre sí la solución para sus problemas: el caparazón, y que debe meterse dentro de esa coraza cada vez que algo le dé rabia, estudiar el problema allí dentro y buscar la mejor solución.
Con esta técnica se pretende que el niño utilice ese truco en los momentos en que sienta agresividad o cólera, para lo que se dramatiza la sensación de frustración y rabia contenida de la tortuga apretando la barbilla contra el pecho y pegando los brazos al cuerpo para esconderse en el "caparazón" hasta contar hasta 10.
  • Técnica del semáforoEsta técnica está especialmente indicada para la enseñanza del Autocontrol de las Emociones Negativas: Ira, Agresividad, Impulsividad, etc.
Este recurso resulta esencial en estos momentos dada la importancia de educar en actitudes de tolerancia, respeto, convivencia… La sociedad está siendo cada vez mas consciente de la necesidad de erradicar fenómenos de violencia y bullying en los centros educativos, resultando prioritario la educación de los aspectos emocionales de la inteligencia. 
 Pasos para la enseñanza de la Técnica del Semáforo: 
Asociar los colores del semáforo con las emociones y la conducta:
    1. ROJO: PARARSE. Cuando no podemos controlar una emoción (sentimos mucha rabia, queremos agredir a alguien, nos ponemos muy nerviosos…) tenemos que pararnos como cuando un coche se encuentra con la luz roja del semáforo.
    2. AMARILLO: PENSAR. Después de detenerse es el momento de pensar y darse cuenta del problema que se está planteando y de lo que se está sintiendo.
    3. VERDE: SOLUCIONARLO. Si uno se da tiempo de pensar pueden surgir alternativas o soluciones al conflicto o problema.  Es la hora de elegir la mejor solución.
Para asociar las luces del semáforo con las emociones y la conducta se puede realizar un mural con un semáforo y los siguientes pasos: 
Luz Roja:
1- ALTO, tranquilízate y piensa antes de actuar
 Luz Amarilla:
            2- PIENSA soluciones o alternativas y sus consecuencias
 Luz Verde:
            3- ADELANTE y pon en práctica la mejor solución
Aprender formas de controlarse:
Podemos comenzar pidiendo a los niños que hagan una lista de lo que pueden hacer para calmarse en una situación conflictiva. Lo normal es que entre todos surjan diferentes posibilidades, como distanciarse físicamente de la situación (alejarse del lugar, no volver hasta estar tranquilo), distanciarse psicológicamente (respirar profundamente, hacer un rápido ejercicio de relajación, pensar en otra cosa),  realizar alguna actividad distractora (contar hasta 10, pasear, hablar con un compañero) etc.
Cuando los niños se dan cuenta de que existen muchas maneras de pararse y calmarse, se trataría de ver cuáles serían las mejores para cada uno.
Como padres o educadores podemos ayudar en esta fase proponiendo alternativas educativas que no se hayan planteado, por ejemplo respuestas incompatibles a “llegar a las manos” (cruzar los brazos, alejarse rápidamente del lugar, meter las manos en los bolsillos, etc.)
Hacer prácticas de autocontrol a través del Role-Playing:
 El profesor y los compañeros servirán de modelo de conductas de autocontrol y cada uno tendrá ocasión de verse en una situación en la que tiene que poner en práctica lo aprendido.
Utilizar semáforos como estímulos discriminativos:
 Colocaremos semáforos en diferentes lugares del colegio, de esa manera se harán conscientes de que deberán pararse, pensar y solucionar pacíficamente sus conflictos, o mejorar su estado emocional.
  • Técnica de la relajación Pretende que al alumno sea capaz de relajar diferentes partes de su cuerpo. Através de historia que pueden ser perfectamente inventadas por el profesor siempre y cuando alcance el objetivo concreto de cada parte a relajar. Nunca se buscará encontrar la relajación total, se hará segmentada.
  • El protagonista de la semana es una actividad para realizar en el aula y que puede ayudar especialmente al niño con TDA-H, ya que este niño tiene pocas oportunidades de que se le resalten los aspectos positivos.
Esta estrategia, que se realiza con todos los niños del aula -uno por semana- tiene entre sus objetivos más importantes el resaltar las características positivas de los niños ante sus compañeros.
Para ello se confecciona un cartel que se coloca en el aula para recoger las características del "Protagonista de la Semana". En este cartel se pueden colocar fotografías del niño, de su familia, de su casa...; dibujos realizados por el niño; anécdotas de su vida que envíen sus padres, etc.  Para ello, se pide la colaboración de éstos a través de una carta en la que se les explica los objetivos de la actividad.
Entre las características que se anotan en dicho cartel se encuentran:
-Características de identidad: talla, peso.
-Aficiones y gustos personales: comidas, juegos, cuentos,...
-Cosas buenas: Para ello, los compañeros deben señalar cualidades positivas del niño-protagonista. Este es uno de los momentos más importantes de la actividad en relación al niño con TDA-H, ya que la focalización sobre lo positivo mejorará la valoración social del niño y su propio  Autoconcepto.
Finalmente con el cartel se confecciona un libro que se le regala al niño para que se lo lleve a su casa como recuerdo. 
Con esta actividad se pueden conseguir objetivos educativos relativos a la Mejora de la Autoestima y de la Adaptación al grupo-clase.
  • Técnica del cartel del autorrefuerzo-->
Esta actividad se puede plantear por el profesor a todos los niños del aula, pero igualmente se puede adaptar para que los padres la realicen en casa con uno o más niños.
La finalidad de esta técnica es enseñar a los niños a establecer un objetivo de mejora y autorreforzarse por la conducta correcta.
Esta actividad es de libre realización y cada niño se plantea el objetivo a mejorar. Es algo de interés para cada niño, no del profesor, por lo que es el propio niño el que se autorrefuerza.
Es importante ayudar a los niños a establecer la conducta objetivo. Le enseñaremos a elegir conductas que estén claramente especificadas y en términos positivos. Por ejemplo, "acabar la tarea en la sesión de la tarde", "permanecer sentado en mi sitio en la primera hora de la mañana", o "poner la mesa a la hora de cenar".
Los niños deben colocar un gomet o colorear una casilla cuando cumplan con la conducta objetivo, en una cartulina en la que estará escrito su nombre, la conducta adecuada y el número de gomets o marcas necesarias.
En el aula, esta cartulina se puede colocar en un cartel colectivo en la pared. En casa en un lugar visible y accesible para el niño.
Como refuerzo, una vez superado el objetivo, se puede enviar una carta a los padres en la que se felicita al niño por el logro conseguido. En casa, el refuerzo puede ser algún pequeño premio o actividad que despierte el interés del niño.
Esta actividad que puede ser muy útil para cualquier niño, está indicada especialmente para el niño con TDA (Trastorno por Déficit de Atención), ya que entre otras cosas:
-Le hace intentar objetivos de mejora.
-Le ayuda a autoevaluarse, a ser consciente de sus logros.
-Le enseña a autorreforzarse.
-Le hace ver que puede mejorar su conducta con su propio esfuerzo.
-Le refuerza socialmente.
-Le ayuda en la mejora de su autoestima.
-Le anima a intentar nuevos objetivos
  • La autoevaluación reforzada--> es una técnica de carácter cognitivo-conductual para aplicar en el aula en la que haya algún alumno con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDA-H). 
El profesor previamente ha seleccionado las conductas que quiere modificar en el/los alumno/s.
Es importante que los alumnos reflexionen sobre las normas para lo que se plantea en la asamblea de clase los objetivos a mejorar, acordándose tanto los objetivos a conseguir como la valoración o puntuación de cada una de las conductas. Por ejemplo, si se pretende que debe mejorar el rendimiento de los alumnos, habría que especificar qué es un rendimiento bajo (puntuación 1), regular (puntuación 2), bueno (puntuación 3) o excelente (puntuación 4).
Luego se elabora un cartel o mural para la clase donde se recogen los acuerdos.
Posteriormente, se introduce el "Juego de Estar de Acuerdo". El profesor indica a los alumnos que va a valorar el comportamiento que se haya acordado a lo largo de la clase con una puntuación que va de 1 a 4. Los alumnos deben hacer lo mismo, y el objetivo de éstos es el de acertar la puntuación que el profesor les va a  poner. También se establece el premio que va a ganar cada alumno si acierta en la autoevaluación. Para ello es bueno introducir un sistema de economía de fichas, en las que las fichas ganadas se puedan cambiar por privilegios, etc.
Posteriormente se habla con el/los alumno/s por qué no se ha coincidido en la puntuación. Es el momento para:
-Valorar y reforzar los aspectos positivos de su conducta de los que el alumno ha sido consciente.
-Examinar los aspectos negativos que el profesor ha encontrado para que el alumno la próxima vez pueda superarlos.
Esta técnica se puede aplicar para toda la clase durante un tiempo. Posteriormente, si es necesario se puede aplicar de manera individual al niño con TDA-H
4-HIPERACTIVIDAD Vs déficit de atención
Es importante resaltar que no todos los niños que tienen déficit de atención son niños hiperactivos.
El déficit de atención es la característica quizás más resultante de la hiperactividad. 



5- DSMIV
El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (en inglés Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM) de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos (American Psychiatric Association) contiene una clasificación de los trastornos mentales y proporciona descripciones claras de las categorías diagnósticas, con el fin de que los clínicos y los investigadores de las ciencias de la salud puedan diagnosticar, estudiar e intercambiar información y tratar los distintos trastornos mentales. La edición vigente es la cuarta (DSM-IV). Ya se ha publicado un calendario de investigación para la publicación del DSM-V, que, al igual que el DSM-IV, provoca controversia entre los profesionales en cuanto a su uso diagnóstico. La OMS recomienda el uso del Sistema Internacional denominado CIE-10, cuyo uso está generalizado en todo el mundo.
El DSM está realizado a partir de datos empíricos y con una metodología descriptiva, con el objetivo de mejorar la comunicación entre clínicos de variadas orientaciones, y de clínicos en general con investigadores diversos. Por esto, no tiene la pretensión de explicar las diversas patologías, ni de proponer líneas de tratamiento farmacológico o psicoterapéutico, como tampoco de adscribirse a una teoría o corriente específica dentro de la psicología o de la psiquiatría.
Es importante aclarar que siempre debe ser utilizado por personas con experiencia clínica, ya que se usa como una guía que debe ser acompañada de juicio clínico, además de los conocimientos profesionales y criterios éticos necesarios.
Según el DSMIV existen varios subtipos de TDAH , según predomine la desatención o la hiperactividad:
- Tipo predominantemente COMBINADO: Cumple los criterios de atención y de hiperactividad.
- Tipo predominantemente HIPERACTIVO: Cumple los criterios de hiperactividad pero no llega a los necesarios de falta de atención.
- Tipo predominantemente DE ATENCIÓN: Cumple al menos seis de los criterios de déficit de atención, pero no los de hiperactividad.
El más común es el combinado y, en las niñas, parece predominar el de inatención.
En los tipos combinados, la hiperactividad e impulsividad hacen que, con bastante frecuencia, sufran accidentes, puesto que no son capaces de calibrar los peligros de sus acciones.. (cruzar en rojo, patinar en terrenos no adecuados, lanzarse con la bici por una cuesta muy empinada, etc..)
Esta falta de atención y exceso de actividad suelen producir también problemas graves en el aprendizaje, aunque su capacidad intelectual sea normal o superior, y precisamente ese fracaso escolar, suele ser el principal motivo por el que acuden a consulta.
6 – BIBLIOGRAFÍA



 

1 comentario:

  1. Creo que es una buena idea el hecho de hacer un blog dirigido a los padres, porque son parte esencial del proceso educativo.
    Creo que tienes un blog, muy logrado e interesante. Me ha gustado.
    ¡Felicidades!

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